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Toma del caso en enfermedad mental

Se debe tener mucho cuidado de conocer el conjunto de fenómenos, los que pertenecen a los síntomas corporales y a la verdad, también con especialidad los que se refieren a la comprensión exacta de la naturaleza precisa del síntoma principal, del estado mental y moral peculiar y siempre predominante, a fin de descubrir, con el propósito de extinguir toda la enfermedad, entre los medicamentos cuyos efectos puros son conocidos, ..., un medicamento cuya lista de síntomas exhiba, con la mayor similitud posible, no sólo los síntomas morbosos físicos del caso presente, sino también con especialidad este estado mental y emocional.

Parágrafo 217 del Organon
Samuel Hahnemann

Enfermedades mentales

  • Trastorno Antisocial de la Personalidad

    El trastorno de personalidad antisocial (TPA), a veces llamado sociopatía, es una patología psiquiátrica. Las personas que la padecen no pueden adaptarse a las normas sociales, como son las leyes y los derechos individuales. Si bien puede ser detectada a partir de los 18 años de edad, se estima que los síntomas y características vienen desarrollándose desde la adolescencia. Antes de los 15 años debe detectarse una sintomatología similar pero no tan acentuada, se trata del trastorno disocial de la personalidad.
  • Síndrome de Estocolmo

    El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la que la víctima de un secuestro, violación o retención en contra de su voluntad, esarrolla una relación de complicidad y un fuerte vínculo afectivo,1 con quien le ha dañado física y/o psicológicamente. Principalmente se debe a que malinterpretan la ausencia de violencia contra su persona como un acto de humanidad por parte del agresor.1 Según datos de la Federal Bureau of Investigation (FBI), alrededor del 27 % de las víctimas de 4700 secuestros y asedios recogidos en su base de datos experimentan esta reacción. Las víctimas que experimentan el síndrome muestran regularmente dos tipos de reacción ante la situación: por una parte, tienen sentimientos positivos hacia sus secuestradores; mientras que, por otra parte, muestran miedo e ira contra las autoridades policiales o quienes se encuentren en contra de sus captores. A la vez, los propios secuestradores muestran sentimientos positivos hacia los rehenes.
  • Síndrome de Lima

    El Síndrome de Lima es, justamente, un trastorno opuesto al Síndrome de Estocolmo. En este caso, los secuestradores muestran simpatía hacia su rehén. Este trastorno fue acuñado después de un incidente que ocurrió en la capital de Perú en 1996. El MRTA secuestró a centenares de políticos, diplomáticos y militares en la embajada japonesa en Lima. Horas después, los secuestradores fueron empatizando con los rehenes, y paulatinamente fueron liberándolos. 

  • Trastorno Obsesivo Compulsivo

    El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad, caracterizado por pensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes, que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, y conductas repetitivas denominadas compulsiones, dirigidas a reducir la ansiedad asociada. La quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) de la Asociación de Psiquiatría de los Estados Unidos, publicada en el 2013, ubica al TOC y enfermedades relacionadas con él en un capítulo independiente, rompiendo así con la tradición de incluirlo en el capítulo de los trastornos de ansiedad, como lo hacían las ediciones previas del DSM.
  • Dislexia

    La dislexia es la dificultad de aprendizaje que afecta a la lectoescritura, es de carácter específico y persistente. Se da en personas que no presentan ninguna discapacidad física, motriz, visual o de cualquier otro tipo. Asimismo, las personas con dislexia tienen un desarrollo cognitivo normal o alto. Erróneamente el término se aplica a la dificultad para una correcta escritura, en este caso el término médico apropiado es el de disortografía. En términos más técnicos, en psicología y psiquiatría se define la dislexia como una discrepancia entre el potencial de aprendizaje y el nivel de rendimiento de una persona, sin que exista cualquier tipo de problema, ya sea sensorial, físico, motor o deficiencia educativa (según el DSM-IV).
  • Mutismo Selectivo

    El mutismo selectivo es un trastorno de Ansiedad Infantil que consiste en que los niños afectados, en determinados contextos o circunstancias, pueden llegar a inhibirse de manera tal que parecen mudos, a pesar de poder hablar normalmente en situaciones en las que se sienten cómodos y relajados.
  • Esquizofrenia

    La esquizofrenia es un diagnóstico psiquiátrico que se utiliza para personas con un grupo de trastornos mentales crónicos y graves, caracterizado a menudo por conductas que resultan anómalas para la comunidad, falta de percepción de la realidad, alteraciones en la percepción o en la expresión de la alteración de la realidad.1 La esquizofrenia causa además un cambio mantenido en varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica más o menos compleja, en especial de las funciones ejecutivas, que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas, y una significativa disfunción social. Entre los síntomas frecuentes están las creencias falsas, un pensamiento poco definido o confuso, alucinaciones auditivas, reducción de las actividades de relación y de la expresión de emociones, e inactividad.
  • Trastorno de Identidad Disociativo

    El trastorno de identidad disociativo es un diagnóstico controvertido descrito en el DSM IV como la existencia de dos o más identidades o personalidades en una persona, cada una con su propio patrón de percibir y actuar con el ambiente. Al menos dos de estas personalidades toman el control del comportamiento del individuo de forma rutinaria, y están asociadas también con un grado de pérdida de memoria más allá de la falta de memoria normal. A esta pérdida de memoria se le conoce con frecuencia como tiempo perdido o amnésico. Para ser diagnosticado, los síntomas deben ocurrir independientemente del abuso de sustancias o una condición médica general (inducción).
  • Autolesión / suicidio

    La persona que sufre este desorden mental trata de quitarse la vida (o trata de conseguir atenciones debido a estas conductas). Estas conductas incluyen cortarse las manos o brazos, quemarse, etc. En este tipo de trastorno mental, la persona trata de autolesionarse o hasta de quitarse la vida. Usualmente, esta conducta puede estar motivada no en la consecución de la muerte, sino en algún tipo de atenciones que reciben al mostrar esta conducta, lo cual remite a un trastorno de fondo que suele ser grave.
  • Síndrome de Cotard

    El síndrome de Cotard, también llamado delirio de negación o delirio nihilista, es una enfermedad mental relacionada con la hipocondría. El afectado por el síndrome de Cotard cree estar muerto (tanto figurada como literalmente), estar sufriendo la putrefacción de los órganos o simplemente no existir. En algunos casos el paciente se cree incapaz de morir.